top of page

Todos los Restos


El Tiempo como campo de trabajo

Lourdes de la Riva trabaja con rastros y materiales atravesados por el tiempo, portadores de una memoria acumulada. En Todos los restos, este trabajo se despliega en un conjunto de obras, entre ellas una que parte de marcos de pintura abandonados en la Escuela de Bellas Artes de Guatemala, maderas erosionadas por los años y por la acción de las polillas.

 En lugar de restaurar o desechar esos vestigios, la artista los somete a una disección minuciosa, cortándolos en finísimas láminas, como si quisiera revelar las capas invisibles de historia que albergan. De ese proceso de desmembramiento nace un nuevo cuerpo: un mural donde se dibuja la figura de un ouroboros, el dragón que se devora y se renueva a sí mismo, símbolo ancestral de la circularidad del tiempo, de la vida que se alimenta de su propia muerte.

En esta operación hay un desplazamiento de sentido profundo. El marco —instrumento que delimita, jerarquiza y preserva la pintura— se convierte en pintura misma. Lo que antes contenía la imagen ahora es la imagen; lo que definía un dentro y un fuera se vuelve materia intermedia, frontera porosa. De la Riva no trabaja con el gesto de conservar, sino con el de transmutar. Su práctica se sitúa, así, en una zona donde el deterioro deja de ser una amenaza para volverse lenguaje.

Las polillas, que en otros contextos serían agentes de destrucción, aquí aparecen como colaboradoras invisibles. Su acción biológica forma parte del proceso artístico, un tipo de coautoría interespecie que desestabiliza la noción moderna del artista como figura soberana. En este sentido, la obra de De la Riva dialoga con las reflexiones de Donna Haraway sobre la necesidad de “componer con” otras especies . La materia está viva, y su transformación —su erosión, su pérdida— es inseparable de su belleza.

En este proyecto, la figura funciona como una pauta: una secuencia que no fija una forma sino que la transforma.

Su mural se ofrece así como una metáfora material de la propia práctica artística: un ciclo perpetuo de aprendizaje, desgaste y renacimiento. Como el ouroboros que se devora para mantenerse vivo, el arte aquí no busca perdurar, sino transformarse.

Este mismo principio se extiende al resto de las obras que conforman el proyecto. Antiguos biombos de madera, utilizados históricamente como elementos de protección frente al viento, son presentados a partir de las huellas dejadas por colonias de polillas que perforaron su superficie laqueada. De la Riva extrae esa “piel” erosionada y la traslada a pliegos de papel japonés, haciendo visibles las grietas y vacíos como espacios activos. Estos blancos no remiten a la ausencia, sino a zonas de suspensión donde la historia se interrumpe y queda en abierto.

En los collages realizados a partir de imágenes de libros antiguos —espacios en ruina ya cargados de memoria— la artista incorpora papeles finos intervenidos por termitas. La superposición de ambos materiales genera una nueva estratigrafía, en la que la imagen impresa y la huella biológica conviven sin jerarquía. De esta fricción emerge una narrativa inestable, que no busca reconstruir un pasado, sino imaginarlo desde los restos.

Las piezas de madera y los grabados derivados de ellas funcionan como registros de estos hallazgos. Como en un ejercicio arqueológico, la artista expone fragmentos, huellas y lecturas parciales, sin aspirar a una verdad definitiva. Incluso las fotografías que evocan paisajes desérticos —construidas a partir del residuo orgánico producido por las polillas— trasladan esta lógica a una escala más amplia, estableciendo asociaciones con procesos contemporáneos de degradación ambiental, escasez y transformación del paisaje.

En su conjunto, el proyecto propone una atención sostenida a aquello que normalmente permanece en los márgenes: el desgaste, el residuo, lo que ha sido habitado por otros organismos y otros tiempos. Lejos de cerrar un discurso, las obras invitan a leer la materia como archivo vivo y a reconocer en la impermanencia no una pérdida, sino una condición activa de sentido.

Bruno Leitão 2026

whatsapp.jpg

SOL DEL RIO

soldelrio@soldelrio.com

14 avenida 15-56 zona 10
Ciudad de Guatemala

+502 2363.2169
+502 2368.0352

+502 3881.7543

© copyright - sol del rio

Horarios

Lunes a viernes: 9am-1pm / 2pm-5pm

Sábados: 9am-1pm

Domingo cerrado

CITAS

lunes-viernes 10am-4pm

+502 2363.2169 

¡Gracias! Mensaje enviado.

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black Twitter Icon
bottom of page